Artículo por: Revista Primera Piedra Nº 830 | May 13, 2019 | Entrevista a Alejandro Avendaño Dirigente ENAP Punta Arenas.

Para Alejandro Avendaño Gallardo, presidente del sindicato de los petroleros de Magallanes señalo, lo que plantea este proyecto de instaurar un horario laboral de 4×3 de lunes a jueves y se descanse 3 (viernes, sábado y domingo), pero no se hace énfasis en que los trabajadores y trabajadoras deberán alargar a 12 horas el trabajo diario. Así no hay ninguna mejora en la calidad de vida de los trabajadores ya que adecuar el trabajo en 4 días a la semana se sigue realizando sobre la base de trabajar 45 horas semanales lo que no protege los derechos laborales.

Lógicamente nadie podría estar en contra de aumentar el tiempo de descanso o esparcimiento de los trabajadores y trabajadoras, dice Avendaño. Esta propuesta que en el papel y comunicacionalmente puede resultar atractiva bajo el argumento de que prolongarían los tiempos de descanso, permitiendo con ello una mejor conciliación entre la actividad laboral y la vida familiar, el deporte y la cultura, esconde una serie de factores que hacen de la propuesta un engaño sobre el descanso prolongado.

Como se sabe Chile es uno de los países con mayor jornada laboral y menores salarios si se considera la relación tiempo/trabajo. De hecho, para ser claros y hacernos cargo de la realidad de los trabajadores, hoy por causa de sus bajos salarios ya tienen que realizar más de un labor para poder subsistir. Con la modalidad de la reforma no solo los harán trabajar mas en 4 días (12 horas diarias) “lo que en realidad va a pasar es que en los tan orquestados tres días de descanso lo tendrán que ocupar trabajando en otro lugar para aumentar sus ingresos, eso claramente en ninguna parte es hacernos cargo del bienestar de la familia” dijo el dirigente sindical.

Finalmente, cabe señalar que el poder de negociar las horas las tendrá siempre el empresario y no los trabajadores ya que no necesariamente podrían elegir trabajar los 4 días de lunes a jueves si no que pueden ser ocupados en otros días. Esto, además no hace otra cosa que debilitar al mundo sindical y dejar en manos de los empleadores negociar directamente con cada trabajador donde claramente serán los trabajadores y trabajadoras los que se verán perjudicados.

Hacemos un llamado a los parlamentarios –dijo Avendaño- a ponerse de parte de los trabajadores y no del empresariado y votar en contra esta mala reforma que en nada beneficia a la clase trabajadora.

Fuente Análisis Semanal Revista Primera Piedra Nº830

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