Inició, con una guerra no violenta, el fin de la segregación racial en Estados Unidos,

 un objetivo cumplido a medias

Cuentan que cuando estaba a punto de estallar la Segunda Guerra Mundial, le preguntaron a un negro estadounidense ¿De qué manera castigaría a Hitler? Y el fulano, sin dudarlo, respondió: lo pintaría de negro y lo traería aquí. Es que en esa época, nacer negro en los Estados Unidos significaba nacer condenado a un sistema ancestral de discriminación, originado cuatro siglos atrás con el tráfico de esclavos desde Africa, y perpetuado después en las plantaciones de algodón de los estados del sur.

A mediados del siglo XX, si bien la esclavitud había desaparecido hacía un siglo, la mayoría de la población negra solo tenía acceso a trabajos de servidumbre y vivía confinada a los barrios pobres de las ciudades sureñas.
Así estaban las cosas y probablemente así habrían continuado, si no hubiera sido porque en 1955, un joven pastor bautista llamado Martin Luther King, decidió emprender una terca aventura: demostrar al mundo que los negros también son personas.

King, tenía apenas 26 años y acababa de estrenarse en el púlpito de una iglesia de la pequeña población de Montgomery (Georgia) cuando comenzó su lucha contra la discriminación, una lucha basada en la no violencia.
A raíz de un abuso cometido por un conductor, contra una mujer negra, todos los hijos de los antiguos esclavos, de acuerdo con la estrategia de King, se negaron a utilizar los autobuses. Después de un año de boicot, la compañía se vio obligada a brindar un trato igual a blancos y negros. Pero el objetivo estaba lejos de ser conseguido. Al boicot de los autobuses de Montgomery siguió una serie de marchas en defensa de los derechos y con ellas, también la contrarréplica de los grupos radicales blancos, principalmente de uno que se destacaba por su nivel de violencia y de demencia, el Ku-Klux-Klan.

Pero la pacífica rebelión iniciada por King tuvo episodios memorables. El que más se recuerda es la marcha en Washington, que terminó en una concentración de más de 250.000 personas en el Memorial Lincoln, donde el líder de la negritud pronunció su discurso “He tenido un sueño”, en el verano de 1963. Allí el movimiento negro alcanzó reconocimiento mundial. En 1964, King recibió el Premio Nobel de la Paz y en 1965 el Congreso aprobó un proyecto de ley sobre los derechos civiles, en contra de la discriminación racial.

Pero en la práctica las cosas no mejoraron. La violencia blanca encontró su respuesta. Los jóvenes líderes negros abandonaron los principios de la no violencia y las ciudades se convirtieron en verdaderos campos de batalla.
King perdió liderazgo y nunca pudo recuperarlo, porque al mismo tiempo, por un balazo, también perdía la vida mientras descansaba en el balcón de un hotel de Memphis, el 5 de abril de 1968.

De Gandhi a los ‘Panteras negras’

El principio de la no violencia no se inauguró con el movimiento negro en EEUU. Luther king lo aprendió de Gandhi. Pero no todos estaban dispuestos a seguirlo. Apenas iniciada la década de los 60 una nueva actitud comenzó a anidar en la conciencia de los negros: el Black Power (Poder Negro) tomaba cuerpo como filosofía de la resistencia al poder de los blancos. Stokely Carmichael, líder estudiantil, y Malcom X, guía espiritual de los musulmanes del barrio de Harlem en Nueva York, se convirtieron en los nuevos referentes de la lucha, pero armada.
En 1966 se consolidaron los “Panteras negras”, uno de los grupos negros más radicales, cuyas revueltas y ajusticiamientos también recibieron la represión más despiadada. Solo en el verano de 1967, los enfrentamientos dejaron 22 muertos (19 de ellos negros) y 1.500 heridos de consideración. Para 1973, la mayoría de los dirigentes de los “Panteras negras” estaban muertos o habían escapado del país. El movimiento negro quedó en ascuas, en espera de un nuevo líder.

Su vida

– Luther King nace el 15 de enero de 1929 en Atlanta, en el hogar de un pastor bautista.

– En 1948 ingresa en el Crossed Theological Seminary, donde se dedica a las lecturas filosóficas, marxismo y cristianismo.

–         El 18 de julio de 1953 contrae matrimonio con Coretta Scott y un año después llega como pastor a Montgomery.

–         En 1956, el Ku-Klux-Klan hace estallar una bomba en su casa.

–         En 1957 funda la Conferencia de Líderes Cristianos del Sur

–         En diciembre de 1955 inicia el célebre boicot a los autobuses, que marca el inicio de una cadena de encarcelamientos y atentados en su contra, una constante hasta su muerte en 1968.