Artículo por: Revista Primera Piedra Nº 760 | Ene. 08, 2018

Según https://es.wfp.org/hambre/datos-del-hambre. Alrededor de 795 millones de personas en el mundo no tienen suficientes alimentos para llevar una vida saludable y activa. Eso es casi uno de cada nueve personas en la tierra. La gran mayoría de personas que padecen hambre en el mundo viven en países en desarrollo, donde el 12.9% de la población presenta desnutrición.

Asia es el continente con la mayor cantidad de personas del mundo que padecen hambre – dos tercios del total. El porcentaje en el sur de Asia se ha reducido en los últimos años, pero en Asia occidental ha aumentado ligeramente. África subsahariana es la región con mayor prevalencia (porcentaje de la población) con hambre. Una persona de cada cuatro presenta desnutrición.

La nutrición deficiente es la causa de casi la mitad (45%) de las muertes en niños menores de cinco – 3,1 millones de niños cada año. Uno de cada seis niños – aproximadamente 100 millones – en los países en desarrollo presentan peso inferior al normal. Si las mujeres agricultoras tuvieran el mismo acceso que los hombres a los recursos, el número de personas con hambre del mundo podría reducirse hasta en 150 millones. El PMA estima que se necesitan alrededor de US$3,2 mil millones por año para llegar a todos los 66 millones de niños con hambre en edad escolar.

a) NUEVAS TÉCNICAS CON LED AUMENTA RENDIMIENTOS DE CULTIVOS SEIS VECES MÁS QUE LAS TÉCNICAS CONVENCIONALES
Lee Hickey, a researcher at the University of Queensland. Credit: University of Queensland.

Investigadores australianos han mostrado una nueva técnica de mejora de rendimientos para cultivos comunes. Su método produce más que la agricultura convencional, basándose en LED especialmente calibrados que emiten luz a tasas específicas en los cultivos para acelerar el crecimiento de la planta.

Usando esta configuración, han demostrado que pueden cultivar seis generaciones de trigo, garbanzo y cebada, así como cuatro generaciones de plantas de canola, en un solo año. Tradicionalmente, los agricultores en el campo solo producen una generación por año de cada cultivo. Los rendimientos son sorprendentemente altos incluso cuando se comparan con los cultivos que crecen en un ambiente de invernadero, que producen dos o tres generaciones por año.

Más rápido y nutritivo Esto significa que es posible mejorar los rendimientos en seis veces más que a campo abierto y tres veces más que en invernadero.

Para 2050, se espera que la cantidad de personas en la Tierra se eleve a diez mil millones. Al mismo tiempo, existe una demanda creciente de alimentos ricos en proteínas, es decir, carne, estimulados por un mejor nivel de vida en los países en desarrollo. El problema es que la cantidad de tierra cultivable solo aumenta marginalmente lo que podría encontrar dificultades para satisfacer las necesidades alimentarias del mundo.

Los cultivos genéticamente modificados que son más resistentes a las plagas y producen más nutrientes por unidad de área son sólo una parte de la solución. La comida desarrollada artificialmente como las hamburguesas cultivadas en el laboratorio también pueden jugar un papel. Pero la verdad es que podemos conseguirlo, y la velocidad de las investigaciones es muy promisoria en este momento.

Las investigaciones sobre velocidad de rendimientos fue explorada por primera vez por la NASA hace más de una década. Luego fue retomada por científicos de la Universidad de Sydney, de la Universidad de Queensland y del Centro John Innes.

Su configuración incluye LED especialmente ajustados que emiten luz en el espectro rojo lejano y en una intensidad alta para acelerar la fotosíntesis en regímenes intensivos de hasta 22 horas por día.

“En el invernadero, actualmente usamos sodio a alta presión”, dijo Lee Hickey, investigador de la Universidad de Queensland y coautor del estudio. “En nuestro documento, podemos afirmar que las poblaciones de trigo y cebada se pueden cultivar aproximadamente 900 plantas por metro cuadrado, por lo tanto, en combinación con sistemas de iluminación LED, esto presenta una gran oportunidad para ampliar la operación para uso industrial”.

Los rendimientos son ciertamente impresionantes, pero lo más sorprendente, incluso para los propios investigadores, fue la calidad de los cultivos. Cultivar plantas de este género de rápido crecimiento normalmente conlleva otras desventajas, como la fragilidad. Sin embargo, los investigadores australianos afirman que estas plantas en las nuevas condiciones, son mejores que las cultivadas en condiciones estándares.

Fuente Análisis Semanal Revista Primera Piedra Nº 760

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