La obra de Habermas “Ciencia y técnica como ideología” fue escrita, en 1968 con motivo de los 70 años de Marcuse. Se sitúa al final de la etapa epistemológica y al inicio del giro comunicativo. En ella manifiesta su preocupación por diagnosticar la sociedad del capitalismo avanzado intentando aclararla con apoyo de los estudios de Max Weber y Marcuse. Habermas nos da, en esta obra, su  visión y propone una serie de correcciones a Marx para poder analizar la sociedad capitalista actual. Max Weber afirma la originalidad del capitalismo occidental el cuál ha desarrollado un proceso de racionalidad, representando por la ciencia y la técnica, que busca los medios adecuados para CONSEGIR UN OBJETIVO:” racionalidad con respecto a fines” o “racionalidad funcional o instrumental” para Habermas. Esto explica el capitalismo, la secularización o perdida de poder de la religión y la desorientación moral. Habermas recoge las tesis de Marcucuse sobre el problema de la racionalización de Weber: la racionalización es una forma de oculto dominio político. Para Marcuse el predominio de la ciencia y de la técnica conlleva el criterio de dominio que considera opresor para el hombre y la naturaleza y configura una sociedad de hombres dominadores. Concibe esta sociedad como la única forma de organización tecnológicamente necesaria de una sociedad racionalizada. La ciencia y la técnica justifican y legitiman este tipo de sociedad, perdiendo el hombre su espíritu crítico.

Marcuse dirá que la ciencia y la técnica de convierten en ideologías, que la sociedad es totalitaria de base racional y que la racionalización de Weber se entiende como la ocultación de una “Racionalidad de dominio”.

Respecto a lo que Marcuse dice, Habermas esta de acuerdo con el carácter político de dominio represor de la ciencia y la técnica, sin embargo, le parece inaceptable la propuesta de un nuevo tipo de estas no orientando al dominio y al control de la naturaleza. Estas son fruto de la mítica judía y protestante que suspira por la resurrección de la naturaleza. Y no son posibles si el hombre sigue siendo como es y tiene que trabajar. Para Habermas se trata no de un nuevo tipo de ciencia y técnica, sino de un nuevo tipo de relación entre estas y la sociedad.

Habermas distingue dos esferas en la actividad social: La instrumental y la comunicativa. La primera (trabajo) es la acción dirigida a la consecución de en fin, esta formada por los subsistemas económicos y administrativo político y comprende dos acciones:

– instrumental: orientada por reglas técnicas y científicas que descansan sobre el saber empírico.

– Estratégica: Elección racional que descansa en un saber analítico.

El ámbito de estas se orienta al éxito y al control.

La segunda interacción cultural se da alrededor del lenguaje ya que mediante este, el hombre se relaciona y da sentido a su vida.

Para Habermas las sociedades se distinguen por el tipo de relación entre las dos esferas, así distinguen:

– Sociedad tradicional: En Europa hasta la sociedad burguesa; posee una organización estatal centralista del poder. Se dividen en clases y la cosmovisión central legitima el orden social establecido. Domina la esfera comunicativa permitiendo a la instrumental desarrollarse.

– Sociedad moderna: desarrollo instrumental cuestiona las explicaciones mítico- religiosas y desintegra la sociedad tradicional invadiendo la vida comunicativa. El nuevo orden es legitimado por el trabajo, y el mercado ofrece una apariencia de intercambio justo. El sistema es legitimado por la dimensión técnico- instrumental. La igualdad ante la ley en esta sociedad encubre el dominio de unos sobre otros.

– Sociedad capitalista avanzada: Marx manifestó la desigualdad del contrato y libre trabajo y desenmascaro la apariencia de verdad de la ideología burguesa; pero el capitalismo a evolucionado y el desarrollo de la cc. y la técnica han dado nuevos rasgos que siguen ocultando sus contradicciones.

Según Habermas se ha producido un incremento de la intervención del estado y una interdependencia entre ciencia e investigación asegurando la estabilidad social. se ha invertido la visión marxista, ya que la base económica es controlada por el estado o superestructura, lo que ha producido una tecnificación de la política, sustituyéndose las cuestiones político morales por técnicas. Esto, al no poder ser totalmente, ha producido una represión de la esfera comunicativa eliminando la discusión pública.

Aquí es donde la CC. y la técnica juegan un papel ideológico. Habermas analizará la vinculación de la CC. a la técnica y de estas al proceso económico. La investigación tecnológica será el acicate del crecimiento económico. La CC. y la técnica se conviertan en pilares básicos de la organización socio-económica, determinando la evaluación social. así se llega a presentar cualquier problema como una cuestión técnica y se despolitiza a las masas excluyendo de la discusión la forma de organización de esta sociedad. se somete la reflexión práctico-moral a la técnica, la acción racional con respecto a fines predomina sobre el marco institucional y va absorbiendo a la acción comunicativa. La sociedad cibernética se convierte en la ideal y la sociedad se rige más por estímulos externos que por normas.

Habermas, dadas las nuevas características del capitalismo tardío, piensa en hay que reinterpretar a Marx en tres conceptos:

– Lucha de clases: Siguen existiendo clases sociales pero no se perciben y la lucha de clases esta oculta. Este encubrimiento se lleva a cabo comprando la lealtad de las masas con una política compensatoria y sustituyendo la dimensión practico- moral por otra científico- técnica.

– Ideología: Ahora se ha sustituido la política por la técnica. Todo parece racional, claro, lógico, pero es inaccesible a la discusión. La CC. se convierte en fetiche y se reprime la dimensión comunicativa.

–         Crisis: En el capitalismo ha avanzado, las crisis se dan en el campo del conocimiento: El desarrollo técnico ha creado una expectativas de progreso y la crisis vendrá cuando el estado no pueda sostener dichas expectativas. así, quizá pueda romperse el cerco de la conciencia  tecnocrática y recuperar la conciencia critica.

Habermas piensa que hay que distinguir entre acción estratégico- instrumental y acción comunicativa. La evolución social- cultural viene determinada por un creciente poder de disposición técnica y por una adaptación del marco institucional a la extensión de los subsistemas de la acción racional con respecto a fines. Esto es más evidente en el capitalismo avanzado. La evolución de la humanidad se pone bajo control técnico y no se hace justicia a los aspectos estratégicos – instrumental e institucional. El avance de la esfera institucional viene dado por un avance de la tolerancia, la profundización democrática y el ejercicio de la crítica. Habermas defiende esta dimensión como factor directo del desarrollo humano, y cree que la dimensión técnica no puede suplantarla, únicamente servirla y ayudarla. La obra analizada fue escrita en la revuelta estudiantil de mayo del 68. Habermas estudia la posibilidad de conceptos dentro del capitalismo avanzado y deduce que la revuelta estudiantil está integrada por un grupo privilegiado que rechaza la ideología del rendimiento y la despolitización. Habermas se inclina más por una alternativa al estilo de vida, al como quedaríamos vivir, lo que supone un ámbito radical de valores donde la ideología técnico- científica se sustituya por valores postmaterialistas.